De mi libro EDUCAR SIN CULPA
Carta a un docente fatigado
Estimado amigo, amiga, sé que estás cansada/o, que no das a basto con los chicos en clase, que no prestan atención. Se que es difícil o tarea imposible, convocar a los padres para que te apoyen en un trabajo grupal o vengan a las reuniones.. Se que también tienes tu vida personal, que ya llegas agotado o preocupado al aula. Estás desbordado, lo sé. Pero sé también que los chicos te renuevan la energía y te confirman tu vocación, pero pasa el año y la fatiga te tira abajo, pedís licencia, tratas de estirar las vacaciones, ¿porque las vacaciones nunca son suficientes?. Pero quiero decirte algo hoy, soy docente también, conozco ese cansancio, pero con la vida que nuestros alumnos llevan hoy, se hace urgente que seamos optimistas, que no decaiga nuestra esperanza. Debemos resistir, debemos ayudar a los padres a que renueven su tarea como «instancia socializadora». Ya sé, me dirás eso no pasa, ahora hacemos de padres nosotros. Se suma más estrés. No se puede educar sin esperanza, sin la esperanza de que estos jóvenes, son personas que pueden cambiar nuestra sociedad y el mundo. Te pido paciencia, calma, te pido que tu familia sea mas importante que tu trabajo, que no dejes que te absorba el trabajo, que no te «chupen lo mejor de vos», sino que elijas libremente dar lo mejor de ti cada día. Si logras restaurarte afectivamente en tu familia, con tus amigos, el deporte, actividades creativas, lograrás entonces llegar al otro día al aula con ganas de enseñar y contagiar entusiasmo. Recorro el país trabajando con docentes y alumnos, les pregunto siempre a los alumnos «cuantos profes optimistas tienen»? Siempre me responden «uno». Casi nunca me han dicho dos.. Para eso te escribo esta carta, para que seas ese uno, y para que contagies a tu colega de ser optimista también, pecado posmoderno; » se buscan docentes optimistas». Ojo, no te pido que seas divertido, no hay porque serlo. Ser optimista es creer que se puede transformar, es creer en la perfectibilidad humana, en la capacidad de aprender, en qué hay historias que debemos contarlas nosotros. Si logramos contagiar una cadena de optimismo, lograremos que presten mas atención, recuperaremos nuestra autoridad en el aula, los alumnos les contarán a sus padres lo que hicimos con ellos y los convocarán para que vengan a la clase abierta. No hay mejor marketing que un niño entusiasmado. Te pido HUMILDAD, humildad viene del latín, «humus», tierra, quiere decir «estar con los pies en la tierra!.» Esto quiere decir que ya sabemos que los alumnos no entran educados al aula y que debemos educarlos. Entonces aceptar estoy y poder formarme para educarlo, claro está que también lucharemos para que vengan a los talleres para padres. Pero mientras tanto, debo hacer de padre y de madre, no me queda otra, es la sociedad que nos tocó. Pero a su vez, trabajamos para que no nos precisen como padre y como padre, para que ellos sean autónomos y responsables. Sé que estas fatigado, yo también lo estoy muchas veces me pregunto ¿para qué? y siempre cae en el momento justo un mail o un saludo de un exalumno que me dice y te dice «Gracias Profe, nos acordamos de Ud» Gracias por lo que nos enseño» Porque a pesar de todo esto, ellos aprenden, y nosotros transmitimos mas con nuestra actitud que los contenidos, transmitimos que creemos que una sociedad tiene los jóvenes que se merecen. Te pido CORAJE para complicarles la vida, no se las hagas fácil, tampoco a los padres, llámalos todo lo que puedas, que se sientan culpables porque no asisten a las reuniones. Al final van a asistir. Te pido FLEXIBILIDAD para asumir el tiempo que vivimos, para ajustarnos a las tecnologías actuales, pero no decaer ante la presencia del vinculo y del abrazo. Te pido COMPROMISO, se que lo tienes, te pido entonces renovar el compromiso, contigo mismo cuando años atrás quisiste ser maestro o docentes. Te pido recuerdes por quién te hiciste maestro/a? ¿Quién te inspiró? ¿Para querer ser cómo él y hacer esta tareas?. Te pido recuerdes que cualidades tenía este profe o maestra que te inspiró para que tu puedas hoy transmitirla a las futuras generaciones. A ti te están mirando hoy! Esos niños te están mirando, y están pensando «Cuando sea grande quiero ser maestra (profe) también». Te pido CONFIANZA, ten fe, no te desesperes. Te pido MAS Calma aún, tomate tu tiempo para respirar, para salir para renovarte. Te pido ALEGRIA. Sé que es difícil, pero te pido que eduques con alegría. Y ahora solo me queda después de tantos pedidos, darte las gracias por seguir , por perseverar, por rezongar, por atar cordones, por pedir, por reclamar, por soñar que se puede, por insistir, por ser y estar por ayudarnos a crear una generación más solidaria y menos egoísta. en el fondo más humana… Gracias…. Alejandro .-






