
Hoy en día en las organizaciones, nos encontramos con diversas generaciones que conviven o intentan convivir lo mejor posible. Los jóvenes llamados “millennials” muchas veces precisan ser motivados o estimulados para poder trabajar. Esto tiene sus ventajas y desventajas. Les propongo ir hacia la “automotivación” que es lo que nos permite sostener nuestra tarea más allá de la recompensa que recibamos. Más allá de las compensaciones económicas, lo que la mayoría de la gente quiere es “reconocimiento y elogio”. Necesitamos detenernos 5 minutos a valorar la tarea del otro. La ventaja de nuestra situación social y laboral, es que “con poco se hace mucho”. Es decir que valorar y motivar, suele dar un muy buen resultado en estos jóvenes que esperan ese detalle “para no irse a otra empresa”. Motivar a desmotivados desmotiva. Duchado y motivado se sale de casa. Trabajaremos en cómo lidiar con el cansancio cotidiano para que esa motivación no se pierda y crecer hacia la “Automotivación”. Esto genera confianza, capacidad para enfrentar desafíos, vencer miedos y animarse. El miedo nos puede ayudar a prepararnos para crecer o nos puede paralizar. Los desafíos son los que nos ayudan a creer y a crecer. La falta de desafíos es lo que muchas veces se ve como dificultad para poder seguir creciendo en el trabajo. Daniel Pink habla de las tres claves en el trabajo: Maestría Autonomía y Sentido. Las empresas pueden contratar un buen técnico pero no pueden comprar entusiasmo; el entusiasmo se contagia.
Confiar nos ayuda a establecer vínculos más sólidos, íntimos y profundos. En este taller, los guiaré en la toma de consciencia de actitudes que generan confianza o desconfianza en los demás, para lograr la actitud de Confiar y ser Confiable.