Manejo del duelo en la escuela
Ps. Alejandro De Barbieri
Lic Marcela Arocena
INTRODUCCION:
Todos estamos preparados para elaborar los duelos.
La muerte afecta a todos, nos confronta con nuestra vida, nos recuerda nuestras pérdidas.
La posibilidad de la muerte está siempre presente, pero la negamos. Cuando hay un enfermo o una muerte imprevista, se nos aparece y nos angustia.
La angustia nos recuerda le milagro que es estar vivo y nos ayuda porque nos confronta con la forma en que estamos viviendo la vida. La muerte nos interpela.
Apoyo mutuo entre todos es clave. El niño puede sentirse culpable, deprimido, enojado o asustado. Lo ayudaremos a procesar ese dolor; el dolor lo hará más resiliente a otras frustraciones o pérdidas. También puede presentar miedos ante una nueva pérdida. El docente debe ayudar a que estos miedos se expresen, contener, para de a poco, poder ir hablando de lo que pasó, de sus sentimientos y emociones.
Etapas del proceso de elaboración del duelo según ELIZABETH KUBLER-ROSS
1) Negación: rechazo de la verdad: “No, no soy yo!”
2) Rabia: reconocimiento de la verdad: “Por qué me pasa esto
precisamente a mí”
3) Pacto o Regateo: compromiso sobre la verdad: “Si, soy yo… pero si..”
4) Depresión: abatimiento ante la verdad: “Sí, soy yo.”
5) Aceptación: reconciliación con la verdad: “Sí, soy yo y estoy listo.”
POSIBLES SINTOMAS:
Ansiedad, preocupación.
Apego a padre y/o maestro.
Aumento de malestar, malhumor, irritabilidad.
Cambios de conducta.
Disminuye atención y concentración.
Habla y hace preguntas.
Revivir el trauma, el hecho.
Alteración del sueño y otros hábitos.
Resistencia a ir a lugar que evoque la memoria del evento.
El sufrimiento es una respuesta normal frente a la muerte de un ser querido.
Estamos en duelo porque hemos querido mucho. Nadie hace un duelo sino se involucra. Duelamos porque amamos.
La mayoría de los niños que reciben apoyo y sienten que sus sentimientos son validados, desarrollan un proceso de duelo normalmente y sus síntomas van desapareciendo lentamente. El duelo es la respuesta por haber querido. Nadie hace un duelo si no está involucrado previamente.
El dolor y sufrimiento no terminan, se aprende a convivir con ellos.
Resiliencia: esperanza y transformación después del sufrimiento.
ROL DE PADRE / MADRE / EDUCADOR
- Empatía, Vinculo, Cuidado, Hospedar el dolor del otro.
- Acompañar y escuchar los propios sentimientos y compartirlos con colegas.
- Apoyo mutuo entre colegas ya que a cada uno la pérdida nos toca de manera diferente.
- Coordinar con las familias, procurar que las versiones de los hechos que reciben los niños tengan coherencia.
- Fomentar espacios de comunicación.
- Rituales de despedida, de elaboración grupal. Por ejemplo una carta, una tarea, un recuerdo. Plantar un árbol.
La clave será acompañar para volver a la rutina normal, sin apurar los procesos.
Todos los niños y adolescentes tienen esta capacidad para elaborar el duelo.
Comunicación abierta y flexible ayuda a expresar las emociones.
Después del shock, quizás a algunos niños les cueste hablar más que a otros, pero hablar de la muerte con claridad ayudará.
El grado de intimidad con la persona fallecida hará que los ritmos y duelos se ajusten según el vínculo que cada niño tenía con él.
Observar los procesos de los alumnos.
Pueden sentir culpa por lo que hicieron o no pudieron hacer.
Favorece la escucha con empatía y acompañarlo con palabras, y en silencio.
Una situación de pérdida en el aula, puede ayudar a crear entorno de valores de solidaridad y apoyo entre el alumnado.
Evaluar con tiempo el incorporar contenidos educativos vinculados a la salud, educación vial, prevención conductas de riesgo, etc.
La honestidad por parte del docente es clave, no reprimir sus sentimientos si está triste, sus alumnos lo notarán, eso puede ayudar al proceso grupal.
Recordar en grupo los buenos momentos vividos con el niño que ha fallecido.
Algunos ASPECTOS PRACTICOS:
Averiguar lo que el niño/a sabe acerca del evento que sucedió. Si se comentó en la casa, si lo escuchó en TV…
Asegurarle al niño/a / adolescente, que está bien hablar de cosas tristes o que asustan o que dan miedo. Que está bien estar triste o enojado o con rabia que nosotros los adultos también nos sentimos asi. Validar sentimientos
Fomentar que hagan preguntas. Como afirma Dr D Schonfeld “ Los niños pueden afrontar mejor una crisis si sienten que la entienden”
Al compartir la información tomar en cuenta la edad del niño.
Explicar la causa de la muerte de manera clara y sencilla.
En primaria los niños precisa información breve y sencilla y estar en alianza educadores y familias en lo que se comparte.
Re afirmar que la escuela y la familia es un lugar seguro y que los adultos estamos para protegerlos.
Niños de quinto o sexto de primaria y alumnos en secundaria pueden verbalizar mas sus angustias y preguntas. Ayudarlos a separar la realidad de la fantasía
(“A falta de información, mucha imaginación.”)
Reforzar el papel de los estudiantes, pedirles sugerencias, ideas. Hacerlos partícipes del proceso.
Es importante también validar que no tenemos todas las respuestas.
Puedo decir “ no se”, “yo también estoy triste, y me preocupa pero te quiero mucho y estoy aqui para cuidarte”
Actitud de escucha.
Actitud de PACIENCIA.
HOSPEDAR EL DOLOR
Tu calma lo calmará….
Buscar los “ayudantes” o “ agentes de salud mental”, voluntarios, otros niños o adultos que han vivido pérdidas que pueden ser referentes para la comunidad.
Evitar frases de “deben ser valientes y no llorar”.
Ser pacientes con los procesos de cada alumno para elaborar el duelo.
Intentar estar siempre disponibles para que puedan expresarse.
Animarlos a que sigan con sus actividades.
Empatía: ”Estoy aquí a vuestro lado para cuando uds lo precisan“.
Lo que cura es el vinculo, el encuentro:
- Nombrar a la persona. Fortalecer la identidad del niño.
- Catarsis: desahogo, angustia, enojo. Capacidad para hospedar el dolor del otro. Diferenciar lo que yo necesito de lo que necesita el niño.
- Verbalización: Poner en palabras el dolor, los sentimientos. Estimular a que expresen lo que sienten.
- Proyecto. Futuro. Cómo seguir adelante incorporando lo que pasó.
En principio todos estamos capacitados para acompañar en el duelo, ahora bien, cuando las reacciones son severas (desesperación, emociones intensas, o continúan durante mucho tiempo), deberíamos consultar con un profesional o sugerir a la familia un apoyo externo.
La duración del duelo es siempre variable y depende de los factores particulares que influyen en la respuesta individual a la pérdida.
Los síntomas más intensos del duelo agudo pueden durar entre 6 y 12 meses, pero se conocen procesos que precisan de 3 años y más. Hay aspectos de la pérdida que acompañan al doliente para siempre.
El tiempo es terapéutico, porque da una perspectiva, ayuda a resituar los hechos, adaptarse al cambio y procesar sentimientos.
Pangrazzi cita dos signos concretos de recuperación:
§ a capacidad de recordar y de hablar de la persona amada sin llorar o desanimarse
§ la capacidad de entablar nuevas relaciones y de sumergirse en los desafíos de la vida
Papel de padre, madre, tutor, educador, terapeuta:
1. Proporcionar apoyo emocional.
2. Aliviar el sufrimiento en la primera fase del duelo. Consolar.
3. Facilitar el duelo, ayudar a la expresión de los sentimientos y a aceptar de manera progresiva la realidad.
4. Detectar posibles problemas superpuestos (crisis psicóticas, intentos de suicidio, enfermedades en general.)
5. Abrir el horizonte de Sentido
6. Acompañar en general con un lenguaje claro y sencillo. Estar presente.
No podemos cambiar lo que pasó pero si nuestra actitud frente a lo que pasó. Y aprender de ello.
“Cuando ya no podemos cambiar una situación, tenemos el desafío de cambiarnos a nosotros mismos.” Viktor Frankl
Bibliografia RECOMENDADA
- VIKTOR FRANKL: El hombre en busca de sentido
- PANGRAZZI: “El duelo”
- ELIZABETH KUBLER ROSS: La rueda de la vida, La muerte un amanecer, Preguntas ante la muerte de un ser querido
- IRVIN YALOM : El dia que Niestche lloro, Mama y el sentido de la vida, Mirar al sol
- H. KUSCHNER: Cuando la gente buena sufre
- RENE TROSSERO: No te mueras con tus muertos, Vive con tus vivos que viven






